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martes, 31 de mayo de 2011

Empieza la preparación y el viaje a Sevilla

Un año más el grupo de amigos y compañeros de estudios de mi marido que pasaron su estancia en Tanger se reunen. Este año deciden hacerlo en Sevilla lugar que a mi me enamora y además hacía cantidad de tiempo que no iba.
Como siempre las cosas no salen como las planeamos, y mi marido no pudo ir al viaje por lo que me acompañó mi hija Betty.
Empezamos nuestra pequeña excursión yendo a cenar a una cafetería de Campello que se llama "Dolc i Salat", en la calle San Bartolomé 134, os la recomiendo el cocinero te presenta una carta de ensaladas buenísimas.
Mi hija tomó la putanesca que es exactamente la que encabeza este escrito, de la mía no os puedo dar el nombre pero como más vale una imagen que mil palabras, ahí tenéis la foto.
Ya nos encaminamos al aeropuerto, que por cierto lo han ampliado y está genial.
El avión despega y nos encontramos surcando el aire a grandes velocidades, atravesando nubes de algodón, con la sensación de ser un pajarillo. ¡Pero eso si! Dentro de su jaula.
Nuestra primera visita fue a unos queridos amigos de Sevilla que nos acompañaron A la Capilla de Jesús del Gran Poder. No puedo expresaros la emoción que sentí, la iglesia estaba practicamente vacía,
como si se me estuviera ofreciendo un maravilloso  reencuentro íntimo, después de varios años.
Como ya es sabido hay que dar a Dios lo que es de Dios, Y al Cesar lo que es del Cesar, por lo que a la salida de la Basílica nos encaminamos hacia una Bodega "Casa Rafita" que está en el Barrio de San Lorenzo, a tomar los típicos caracoles sevillanos, que mi hija llevaba días soñando con ellos. ¡Que buenos estaban los condenados! Si vais acordaros de pedir el caldo de los caracoles que os lo ponen en un pequeño vaso, y está para chuparse los dedos.
De ahí a visitar la primera casa de modas que mi abuela abrió en Sevilla y que aún sigue abierta en la calle Mendez Nuñez, ahora regentada por Anita nuestra querida amiga.
Más tarde tomamos posesión del hotel Pasarela que se encontraba justo enfrente de la preciosísima Plaza de España, y el Parque de María Luisa. Desde donde mañana os seguiré contando las múltiples aventuras durante la estancia en Sevilla.